JORGE NAVEDA
Chef
NAZAI Catering / Eventos


jorge naveda
Jorge Alberto Naveda Guerra, un cocinero de los más prominentes del Ecuador, tiene 41 años de edad y maneja Nasai, uno de los servicios de Catering buscados en todo el país por su especialización en el manejo de alimentación en bodas, sin embargo, Nasai está en capacidad de manejar cualquiera de las áreas del servicio de Catering con absoluta solvencia.
Nacido en Quito, Jorge se ha formado como un profesional de alta valía y ha juntado una interesante trayectoria, la misma que describimos en esta pequeña entrevista.
Jorge, ¿Cuál es tu formación como cocinero?
En realidad, siempre me gustó la cocina, me gustó comer pues al igual que mi padre he sido muy goloso. Después de graduarme del colegio, no se me pasó la idea de estudiar gastronomía, siempre quise ser médico en realidad, me fui interesando en el tema, viendo algunos programas y algunos chefs cocinar, acuérdate que hace tiempo atrás, no era tan reconocida la gastronomía en nuestro medio, bueno y tras dejar de lado la idea de medicina por múltiples factores, me decidí a estudiar Gastronomía en la UTE, esto en el 2004, si no me equivoco.
¿Cuál era la acreditación que daba la UTE en ese tiempo?
Yo me gradué de Administrador Gastronómico, hoy en día son 8 semestres y dan la licenciatura. Pero en mi tiempo la escuela era mucho más exigente, teníamos grandes maestros y ya entramos en la enseñanza de administración de un negocio Gastronómico, que, además, tiene sus particularidades.
Cuéntame del siguiente paso después de la UTE
Bueno, mientras yo estudiaba, ya estaba trabajando y lo hice en varios restaurantes de prestigio, empezando desde abajo como todos, lavé platos, vendí helados, etc.
También trabajé en algunas marcas grades del sector industrial gastronómico del país y por supuesto hice pasantías en varios hoteles como el Hilton, el Marriot, en ese tiempo te peleabas por las pasantías y no te pagaban por el trabajo, porque estabas en situación de aprendizaje.
Ya casi al terminar mi carrera, empecé a trabajar en una corporación que se llamaba Grupo M y gerenciaba algunos de sus restaurantes, así me involucré de lleno en la Gastronomía.
¿Desde cuándo te involucras en el negocio del Catering?
Tú sabes cómo es, cuando eres Chef te contratan para hacer pequeños eventos para la familia y los hacía para ir ganando destreza en este campo. Ya en el 2015, empecé ha hacer eventos más grandes, en el 2017, me metí de lleno en esta actividad como empresa dedicada, a pesar de haber adquirido mucha experiencia trabajando para Hoteles y otras empresas, debo decir que fue super difícil el comienzo, pues nos pusimos la vara muy alta, compitiendo con cadenas como Barlovento que es de las más grandes del Ecuador y hace unos 10 años empezamos bajo el nombre de Nasai Catering y Eventos.
El momento que realmente nos lanza al mercado con fuerza, fue un golpe de suerte, nosotros lo logramos durante la pandemia, que fue uno de los momentos más duros para el sector, nosotros junto a varios grupos de empresas, empezamos a desarrollar protocolos de seguridad alimentaria, lo que nos convirtió en una de las pocas empresas que pudo trabajar durante ese tiempo, de hecho a partir de eso empezamos a manejar un volumen brutal de evento, entre 45 y 68 al año, entre particulares y corporativos.
La propuesta nuestra es cocina local, utilizamos nuestros productos que son orgánicos como exigencia ya que la mayoría de nuestros clientes son extranjeros. Esto me ha facilitado, junto a mis maestros y compañeros Chefs como André Obiol a formar parte de la Academia Culinaria de Francia.



¿Siguiente parada?
Luego me llama Ariel, que él ya estaba aquí en Kenia, y me dice, ¿estás en Ecuador? le digo, sí, ¿Quieres trabajar? sí, o sea, solo estoy haciendo pan, me dice, mira, tengo ahí el huerto, que también hay Cultiva Ecuador, que es proveedores de vegetales, microgreens y flores para restaurantes, y es súper buena calidad, si ves en las páginas redes.
Un día luego me llama Ariel, creo en febrero de 2021. Me dice, acabo de tener una junta con una familia que está buscando un chef en Masái Mara, el Parque Nacional, ¿Te interesa? Preguntas, ¿cuánto es el salario? Tanto. Yo decía, yo había hablado con mis amigos chefs que estaban en trabajos normales. A la mayoría les habían cortado el salario de la mitad. Entonces yo decía, más que esto no voy a ver ni en México ni en Ecuador ahorita. ¿Dónde es Masái Mara? Googlea.
Cuando pones Masái Mara en Google es una mancha amarilla en medio de la nada, una sabana extensa. Les dije, denme las locaciones, pongo el pin location y no había nada alrededor. Entonces me entrevistaron dos veces por Zoom y la segunda llamada yo dije sí, ellos dijeron sí. Me dijeron, te queremos en 15 días acá. Entonces me tocó empezar a despedirme de mi familia de nuevo. Mis tíos me decían, ya te vas de nuevo.
¡Masái Mara, África!
Entonces bueno, me despedí de todos, de mi mamá y me vine acá sin saber qué carajos. Y yo vine con miedo la verdad, porque en la entrevista pregunté ¿Dónde consigue, es en medio de la nada, no hay tiendas? Me decían, es un parque nacional.
¿Dónde es la tienda más cercana? Le pregunté, hay un pueblito que se llama Tale que queda a 40 minutos ya, y una ciudad, hay una ciudad que se llama Narok que queda unas tres horas y media. Ahí hay un supermercado, yo decía, ok.
¿Y Nairobi? Seis horas, siete horas en carro. Ok, interesante. Me vine acá, eso fue loco, me compraron un pasaje, Quito, Panamá, Panamá, París, París, Nairobi. Aterricé. Literalmente me dejaron tomarme una ducha.
Me dijeron, vámonos a Masái Mara. Seis horas más en carro a Masái Mara.
Cuando llegamos, era como llegar a un campamento militar. O sea, era como container. Porque todo estaba en construcción.
El hotel se llama Ishara. Es un hotel de lujo. Estaba en construcción.
Bueno, me salí de ahí y le dije a Ariel, ya me voy. Y me dijo, mira, ya hemos trabajado juntos, ya he estado en la cocina varios años, necesito a alguien que sea el gerente de mi restaurante que yo pueda confiar. Y aquí estoy ya después de... Ya van a ser tres años, estoy aquí en Cultiva Kenia. Gerenciando el lugar.
